martes, 26 de abril de 2011
SIGNO LINGÜÍSTICO BREVES CONSIDERACIONES (lectura adicional del lic. Flores)
N O T A S
BREVES CONSIDERACIONES
EN TORNO AL SIGNO LINGÜÍSTICO
1. INTRODUCCIÓN
Es un hecho bastante conocido para la lingüística del siglo xx que
Ferdinand de Saussure —en su concepción de la lingüística como
ciencia autónoma— basó buena parte de su teoría en la consubstancialidad
del significante y del significado como anverso y reverso del
signo lingüístico. Los dos términos, llamados en un principio concepto
e imagen acústica, fueron definidos por el ginebrino y aceptados como
indispensables por buena parte de las escuelas posteriores. Con todo,
aunque la distinción entre significante y significado parece necesaria,
son muchas las incógnitas que surgen en la aludida distinción saussureana,
interrogantes que de vez en cuando han tratado de dilucidarse:
una de ellas, a guisa de ejemplo, es la consubstancialidad de las dos
caras del signo lingüístico. Los lexicógrafos alemanes se vienen preguntando
si una diferenciación entre polisemia y homonimia es necesaria
y concluyen que lo es en la medida en que se sostenga la relación
de consubstancialidad entre el significante y el significado dado que
ella implica la no definición del signo lingüístico ni exclusivamente
en el plano del contenido como tampoco en el plano de la expresión 1.
Como es apenas obvio ninguno de los dos constitutivos del signo lingüístico
podría estudiarse separadamente debido al carácter de indisolubilidad
que poseen.
El lexicógrafo Werner propone, en consecuencia, abandonar el
concepto de indisolubilidad y reemplazarlo por el de atribución recíproca
del significante y del significado, puesto que "entonces se pueden
atribuir, en principio, varios sememas a un solo significado, y asimismo
se pueden atribuir varios significados a un solo semema, de modo que
tanto la distinción entre polisemia y omonimia como la de sinonimia
y polimorfismo resultan superfluas" 2.
1 R. WERNER, "La definición lexicográfica", en G. HAENSCH et al., La lexicografía:
de ¡a lingüística teórica a la lexicografía práctica, Madrid, Gredos, 1982,
págs. 309-314.
3 R. WERNER, op. cit., pág. 313.
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Otro de los interrogantes que ha venido flotando en la configuración
saussureana del signo lingüístico tiene que ver con el referente.
Se ha sostenido que cualquier modelo del lenguaje ha de partir neceriamente
de la realidad. Ahora bien: en la mencionada distinción
(significante-significado), ¿dónde podría situarse —siquiera sea transitoriamente—
el referente? ¿Está inmerso él en el concepto o fue intencionalmente
abandonado por Saussure? Si lo primero, es elemental
pensar que buena parte de los conceptos se forman en la mente de los
hablantes de una lengua a partir de la abstracción de la realidad,
proceso mediante el cual, entre otros aspectos, se toma lo que es esencial
del objeto y se desecha lo accidental. Concepto y referente, en
consecuencia, no pueden ser la misma cosa. Si lo segundo, es presumible
pensar que Saussure omitió el referente para, de una vez por
todas, liberar la lingüística de las ataduras que la sujetaban a la filosofía
y a la lógica y que contribuyeron a distanciarla de su propio y
verdadero objeto de estudio.
El presente bosquejo pretende sólo señalar que la concepción del
signo lingüístico venía insinuándose desde las especulaciones de los
griegos sobre el lenguaje y que la doctrina de Saussure —a ese respecto—
no es tan novedosa como generalmente se piensa.
2. HISTORIA DEL SIGNO LINGÜÍSTICO
2.1. Los griegos
Aunque Platón había definido los constituyentes del logos (el
onotna como el nombre de quien ejecuta la acción y el rhetna como el
nombre de una acción, términos que de alguna manera pueden homologarse
con las categorías nombre y verbo de la gramática tradicional),
fue Aristóteles el primero en distinguir las dos caras del signo: el significante
y el significado. Así lo estampó en su tratado Sobre la interpretación
el cual, conjuntamente con Las categorías y los Primeros
analíticos, conforman el Organon3: "Un onoma es un sonido que
tiene una significación establecida a través de la convención"4. Aristóteles
no sólo observa el carácter bifásico del onoma en cuanto a una
secuencia de sonidos asociada con un determinado significado (los
sonidos en el lenguaje oral, y su posterior conversión en grafema con
el advenimiento del lenguaje escrito, configuran lo que Saussure llamó
posteriormente la imagen acústica o el significante) sino que establece
3 ARISTOTLE, The organon, I: The categoría on Interpretation, Cambridge,
Mass., Harvard University Press, 1949.
* Ibid., pág. 117.
grafía: de ¡a lengüísúca teórica a la lexicografía práctica, Madrid, Gredos, 1982,
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perentoriamente que la relación entre el sonido y la significación que
conlleva es arbitraria8.
La arbitrariedad del signo, además, uno de los puntos más controvertidos
en la lingüística moderna, fue advertida lúcidamente por
Aristóteles veinticinco siglos antes que Saussure, quien en su Curso
de lingüística general* la había colocado como una de las cuatro
características del signo lingüístico: "El lazo que une el significante
al significado es arbitrario; o bien, puesto que entendemos por signo
el total resultante de la asociación de un significante con un significado,
podemos decir más simplemente: el signo lingüístico es
arbitrario".
La dualidad significante/significado es reforzada aún más por
Aristóteles quien afirmó al definir el segundo término del logos: "el
rhema es un sonido que no solamente lleva un significado particular
sino que también tiene una referencia temporal. Ninguna de sus partes
tiene significado por sí misma" 7.
Los estoicos8, contumaces opositores de las tesis aristotélicas,
fueron los primeros en desarrollar un cuerpo de doctrina gramatical
coherente y armónico. A diferencia de Aristóteles, sostuvieron que la
relación entre el objeto y su nombre es natural (está en la esencia del
objeto el nombre que ha de llevar) y que los primeros sonidos imitan
los objetos nombrados con ellos.
En relación con la dicotomía que se viene estudiando, fueron un
poco más lejos que el filósofo de Estagira y postularon un tercer elemento
que en la actualidad podría llamarse el referente. En efecto,
Aristóteles, al menos de una manera explícita, no se refirió a los objetos
del mundo físico al considerar el significado y el significante.
Los estoicos, por el contrario, estudiaron con singular acierto las
formas significativas de lo que ellos llamaban "lenguaje". Distinguieron,
en consecuencia, tres elementos esenciales, íntimamente relacionados:
el semainon —símbolo o signo— constituía la parte material
del lenguaje y se configuraba a partir de los sonidos; el semainomenon
o le\ton era el significado propiamente dicho (aquello que se dice)
y por último —y es este el avance en relación con Aristóteles— el
e El estagirita quiso también tomar partido en la clásica controversia entre
el Physis y el Nomos, es decir, sobre la manera como están asignados los nombres
a los objetos: por naturaleza o por convención.
' F. DE SAUSSURE, Curso de lingüística general, Buenos Aires, Losada, 1951,
pág. 130.
7 ARISTÓTELES, op. cit., pág. 119.
* La escuela estoica, fundada por Zenón, fue un grupo de filósofos y lógicos
que florecieron en Atenas en los comienzos del siglo iv a. C. Su nombre proviene
de la voz griega stoa (puerta) debido a que las discusiones se realizaban bajo
el pórtico. Por oposición, los seguidores de Aristóteles se conocieron como los
peripatéticos por su costumbre de discutir deambulando por las avenidas del Liceo.
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objeto externo nominado por el signo que fue llamado to pragma,
cosa o situación9. El significante, entonces, es la imagen fónica, el
significado es la cosa misma expresada por aquella, y ambos, a juicio
de los estoicos, son percibidos simultáneamente10.
El objeto (la cosa material) y el símbolo se consideraban como
cuerpos. No así el significado. Al pronunciar el nombre Atenas, por
ejemplo, se ha producido un símbolo material; en sí mismo Atenas es
un cuerpo externo, pero el significado de Atenas es la cosa que se percibe
y que permanece dentro de nuestro pensamiento. El significado,
consecuentemente, lo definieron los estoicos según el objeto como concebido
en lugar del objeto en sí mismo o el nombre que conlleva u .
Podría considerársele, entonces, como la realidad conceptualizada.
Ducrot y Todorov, a este respecto, sintetizan la información de la siguiente
manera: "Los estoicos ya habían registrado esas oposiciones
al distinguir tres relaciones de la parte perceptible del signo con la
"cosa real" (denotación), con la "imagen psíquica" (representación)
y con lo "decible" (significación)" 12.
La concepción tripartita de los estoicos se extendió, incidentalmente,
a la palabra gramma (letra): "La lengua consta de 24 letras.
Pero 'letra' puede tener tres significados, la letra en sí misma, el signo
escrito de la letra y el nombre de la letra" 13.
2.2. Los romanos
Los romanos —es un hecho bastante conocido— difundieron
por todo el mundo occidental la cultura griega y en sus realizaciones
tomaron íntegramente el modelo griego. En relación con las reflexiones
sobre el lenguaje, por ejemplo, los trabajos de Varrón (LJngua latina),
Palemón (traductor de la Gramática de Dionisio de Tracia) y Donato
(quien escribió los textos gramaticales para las escuelas de la época)
fueron inspirados y desarrollados según las directrices de Dionisio el
Tracio en su gramática. Quien se apartó un poco de la aludida gra-
* Los modelos triangulares del significado, desarrollados en el siglo xx por
Ogden y Richards son solo una versión de la propuesta estoica.
10 La cita es de HANS ARENS (La lingüistica, Madrid, Gredos, 1975, pág. 33)
quien advierte que el trabajo de los estoicos fue compendiado admirablemente por
SEXTO EMPÍRICO (180-200 d. C.) en su libro Advcrsus mathematics.
11 FRANCIS P. DINNEEN, An Introduction to General Linguistics, New York,
Holt, Rinehart and Wiston, 1967.
u O. DUCROT y T. TODOROV, Diccionario enciclopédico de las ciencias del lenguaje,
México, Siglo XXI, 1979, pág. 120.
" F. P. DINNEEN, op. cit., pág. 89.
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mática fue Prisciano 14, reputado como el más grande de los gramáticos
latinos, con decisiva influencia en los estudiosos de la Edad
Media, el cual siguió los planteamientos de Apolonio Díscolo, uno
de los investigadores de la escuela de Alejandría.
Concibió Prisciano el lenguaje a partir de una doble perspectiva
de los sonidos: sonidos hablados y sonidos escritos (fonemas y grafemas
para la lingüística actual). Los primeros se subdividen en vox
articúlala y vox inarticulata. Por vox articúlala entendió Prisciano
aquel sonido asociado con un significado por el hablante. La vox inarticulata
es un sonido no expresado pero que lleva un significado.
A los sonidos que se representan grafémicamente (el tránsito del
lenguaje oral al escrito), Prisciano los llamó vox literata y aluden al
hecho de que pueden ser escritos (representarse convencionalmente
de alguna manera) bien se trate de los articulados o inarticulados. Vox
illiterata, finalmente, es aquel sonido que no puede ser escrito.
Muy clara, como puede fácilmente observarse, es la óptica que
sobre las relaciones entre sonido y significado poseía el gramático latino
y, lo que es más importante: asigna, distinguiendo muy precisamente,
un significado a cada secuencia de sonidos. Sin embargo, en el juego
de la dicotomía, no se aprecian en Prisciano las modalidades que ella
puede presentar: la sinonimia y la polisemia, por ejemplo, implican
en el fondo un significado con varios significados para la primera y el
caso inverso para la segunda.
2.3. La Edad Media
En el siglo xm Petrus Hispanus 15 retoma la relación sonido y
significado en su libro Summulae logicales, de vasta influencia en las
universidades de la época y del cual se hicieron más de ciento cincuenta
ediciones.
El sonido, para el arzobispo praguense, es "lo que oímos", pero el
ruido es un sonido oral, dado que también es producido por el aparato
vocal de los animales.
Los sonidos, continúa Petrus Hispanus, pueden ser escritos pero
no todos son significativos. Algunos sonidos son significativos por
naturaleza y otros sólo por convención (como se aprecia, el discípulo
de San Alberto Magno toma una posición intermedia en la contro-
11 Prisciano, quien vivió en el siglo vi, enseñó griego a Constantino. Su
Gramática, en 18 libros, fue dividida por los medievales en Priscianus Major, los
16 primeros, que versan sobre morfología, y Priscianus Minor, los dos últimos,
referidos a la sintaxis.
1S Petrus Hispanus estudió en París, fue discípulo de San Alberto Magno y un
connotado científico en lógica y medicina. Llegó a ser arzobispo de Praga y elegido
Papa en 1276. Tomó el nombre de Juan XXI y su reinado no duró mucho: de
septiembre de 1276 a mayo de 1277.
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versia entre el phisis y el nomos). Los significativos por naturaleza
pueden ser los suspiros y gemidos que poseen el mismo significado en
todas las lenguas, mientras que los sonidos significativos por convención
— como la palabra homo— significan sólo lo que pretende el
que inventó la palabra (algún tratadista de semántica, siglos después,
expresaba que toda palabra quiere decir lo que uno quiere que signifique;
pero al mismo tiempo toda palabra quiere decir lo que quiere
decir). Un sonido vocálico (oral) sin un significado, prosigue el eminente
filólogo, es aquel que no representa nada para el que lo oye.
Una excelente distinción —ya en el campo de la morfología y la
sintaxis— establece Petrus Hispanus al manifestar que las expresiones
convencionalmente significativas pueden ser simples como el nomen y
el verbum (el onoma y el rhema de Aristóteles) o complejas como
la oratio.
Con todo, la mayor contribución del Papa gramático puede estribar
en el estudio que lleva a cabo sobre el significado. Textualmente
dice que la "Signijicatio es la representación de una cosa a través de
un sonido convencional" 16.
La significación la divide de la siguiente manera:
SIGNIFICADO PRINCIPAL" CONSIGNIFICACIÓN
(Significado señalado por las raíces) (Significado señalado por los afijos)
SIGNIFICACIÓN SUSTANTIVA SIGNIFICACIÓN ADJETIVA
(Nombres) (Adjetivos)
SIGNIFICACIÓN SUPOSICIÓN
Los Modistae, finalmente, grupo de lógicos y gramáticos que florecieron
en la Alta Edad Media (siglos xm y xiv) fueron seguidores
de las teorías de Petrus Hispanus en lo relacionado especialmente con
los Modos de significación (la manera como se significa). Entonces, la
forma como se relaciona fue vista según la clase particular de ontología
(lo que hay que conocer), de sicología (cómo conocemos lo que
conocemos) y de semántica (cómo significamos lo que conocemos.
3. CONCLUSIÓN
Los breves e incompletos apartados precedentes, sólo pretenden
mostrar que la concepción de Saussure en torno al signo lingüístico
'* La cita anterior as! como lo que se viene diciendo sobre Petrus Hispanus
pertenece al estudio realizado por F. P. DINNEEN, págs. 132-141.
" La significación principal y la consignificación corresponderían a lo que
Bloomfield llamaría siglos después formas libres (free morphemes) y formas ligadas
(bound morphemes). En gatos, por ejemplo, gat- sería el morfema libre y los
morfemas [o - s] serían los ligados.
no es tan novedosa ni original como a veces se cree. En otro trabajo
se tratará de señalar la forma como el signo se ha venido estudiando
a partir de los lineamientos del ginebrino.
JAIME BERNAL LEONGÓMEZ
Instituto Caro y Cuervo.
EL SURREALISMO, ELEMENTO ESTRUCTURAL
EN «LEYENDAS DE GUATEMALA»
Y EN «EL SEÑOR PRESIDENTE»,
DE MIGUEL ÁNGEL ASTURIAS
I
La creación literaria en Leyendas de Guatemala de Miguel Ángel
Asturias, tiene un marcado acento surrealista. En 1924 André Bretón
definió el surrealismo: "Automatismo psíquico puro por cuyo medio
se intenta expresar, verbalmente o por escrito o de cualquier otro modo,
el funcionamiento real del pensamiento. Es un dictado del pensamiento,
sin la intervención reguladora de la razón, ajeno a toda
preocupación estética o moral" x.
La tradición literaria de Asturias comprendió el mensaje de la
realidad que expresara Bretón en su primer manifiesto: "Hay que
hacer —exclama— el proceso de la actitud realista". Se rebela contra
el reinado de la lógica, contra "el racionalismo absoluto que solo
permite captar los hechos relacionados estrictamente con nuestra experiencia".
Elogia "los descubrimientos de Freud, gracias a los cuales el
explorador humano podría ir más lejos en sus búsquedas, autorizado
ya no a considerar únicamente las realidades sumarios". Y afirma
categóricamente: "La imaginación está a punto de recobrar sus derechos".
El camino para ello consistirá en no cerrar las vías de expresión
a los sueños con el muro de la realidad. "Creo —aclara Bretón —
en la armonización de estos dos estados, aparentemente contradictorios,
como son el sueño y la realidad, en una especie de realidad absoluta,
en una sobrerrealidad o surrealidad, si se le puede llamar"2.
1 AKDRÉ BRETÓN, Manifiestos del surrealismo, Madrid, Ediciones Guadarrama,
1969, págs. 44-45.
' Opus, cit., pág. 30.
SEMA SOBRE LUDWIG WITTGENSTEIN (lectura adicional del Lic. Flores)
LUDWIG WITTGENSTEIN: EL DEBER DE UN GENIO (1.889-1.951)
Romualdo Benítez Serrano
(Reflexiones en torno a la filosofía de L. WITTGENSTEIN ,
a propósito del libro de RAY MONK, titulado Ludwig WITTGENSTEIN) 1.
a propósito del libro de RAY MONK, titulado Ludwig WITTGENSTEIN) 1.
La controvertida obra de L. WITTGENSTEIN ocupa un lugar central en la filosofía del siglo XX: por un lado, fué el inspirador del análisis del "lenguaje ideal", de algún modo en conexión con el pensamiento de B. RUSSELL, que tanta influencia ejerció en los filósofos positivistas del Círculo de Viena, y por otro, fué el impulsor del denominado análisis del lenguaje común u ordinario.
Parece, pues, que hay "dos" WITTGENSTEIN2: el WITTGENSTEIN del TRACTATUS LOGICO-PHILOSOPHICUS, publicado en 1.921 y el WITTGENSTEIN de las INVESTIGACIONES FILOSÓFICAS, editado en 1953, dos años después de su muerte, para expresarlo por referencia a sus dos obras más representativas.
RAY MONK en esta amplia, rigurosa y, al mismo tiempo, apasionante biografía, considerada ya por muchos como la mejor, analiza la profunda relación entre su filosofía y su vida. Se propone mostrar cómo va apareciendo paulatina y dolorosamente la creación filosófica, a lo largo de los avatares de toda una vida, logrando a plena satisfacción su objetivo.
1. ALGUNOS DATOS BIOGRÁFICOS
Ludwig Josef Johann WITTGENSTEIN nace en Viena (Austria) el 26 de abril de 1.889, en el seno de una de las familias más ricas de Europa, de ascendencia judía. Último de ocho hermanos, es bautizado en la Iglesia Católica, a la que pertenecía su madre. Tres de sus hermanos se suicidaron y él mismo pensó, a menudo, en dicha posibilidad, estando, en una ocasión, muy cerca de llevarlo a cabo, al tener noticia de la muerte de su amigo D. PINSENT.
A instancias de GOTTLOB FREGE se instala en Cambridge (1.912, Trinity College), con la intención de seguir los cursos de Filosofía que, a la sazón, impartía B. RUSSELL, después de haber abandonado sus estudios de ingeniería aeronáutica, en Manchester.
En 1.921 publica su primera y, en vida, única obra: TRACTATUS LOGICO-PHILOSOPHICUS.
Las ideas que, allí se exponen son fruto de una larga, penosa, difícil, pero, apasionante búsqueda intelectual, en contacto con los filósofos G.FREGE, B. RUSSELL y G. MOORE. Su interés se centra en torno a los problemas de la nueva lógica y de la filosofía de las matemáticas, además de crear un método para abordar los demás problemas de la filosofía.
Previamente a la publicación del TRACTATUS, decide vivir solo y se retira a una cabaña en Noruega, donde permanece hasta el estallido de la Primera Guerra Mundial.
Después de la guerra, en la que partcipa como soldado del ejército austro-húngaro abandona la filosofía "por haber solucionado definitivamente, en lo esencial, los problemas" (Prólogo del TRACTATUS).
Tras renunciar a su herencia, y para ganarse la vida, obtiene el título de maestro de primera enseñanza, ejerciendo en zonas rurales y montañosas de Austria (1.920-29). También trabaja de jardinero. Vive de manera extraordinariamente austera.
Mientras tanto, el TRACTATUS empieza a ser conocido y estudiado por la comunidad académica, especialmente por los positivistas lógicos del Circulo de Viena y en la Universidad de Cambridge.
En 1.929 retorna a Cambridge, donde recibe el grado de Doctor en Filosofía, siendo nombrado profesor ayudante del Trinity College (1.930-36). Más tarde, sucede a G. MOORE en su cátedra de Filosofía (1.939-47). Durante este tiempo y hasta su muerte, trabaja intensamente en su obra INVESTIGACIONES FILOSOFICAS3, con la que inaugura una nueva manera de pensar.
En 1.947 presenta su dimisión como catedrático, pero sigue trabajando en el desarrollo y en la exposición de su pensamiento hasta muy pocos días antes de su muerte, acaecida el 29 de abril de 1.951 en Cambridge, en casa de su médico y amigo el doctor Bevan.
2. "TRACTATUS" VERSUS "INVESTIGACIONES"
Vamos a resumir, ahora, en tres puntos el contraste que, corrientemente se establece entre el TRACTATUS y las INVESTIGACIONES FILOSOFICAS:
1. En el T. L. Ph., WITTGENSTEIN propone un atomismo metafísico, esto es: los elementos últimos del lenguaje son nombres que designan objetos simples, siendo cada una de esas proposiciones independiente de las demás de ese tipo.
En las I. F. se defiende que las palabras "simple" y "complejo" no tienen significado absoluto y, por tanto, la búsqueda de proposiciones elementales independientes últimas aparece como una ilusión.
2. En el T. L. Ph., considera que las estructuras formales de la lógica simbólica nos permiten entrar en la esencia ideal de la proposición y del lenguaje.
En las I. F. abandona la idea de que el lenguaje tiene una esencia común y se orienta al estudio de las expresiones del lenguaje común u ordinario.
3. Si en el T. L. Ph. sostiene que las proposiciones tienen significado o sentido, porque son pinturas o figuras ("das Bild") de la realidad ("Das Bild ist ein Model der Wirlichkeit"), en las I. F. afirma que el significado de una proposición es su uso, empleo o aplicación ("Don´t ask for the meaning, ask for the use").
La idea de que una proposición con significado es una pintura o figura de la realidad resulta reemplazada por la idea de que el sentido de una proposición está determinado por las circunstancias en las que es dicha y el juego de lenguaje, al que pertenece.
Este contraste es sólo aproximativo y ha sido objeto de numerosos estudios y debates. Hay muchas conexiones entre la primera y última fase de su pensamiento y muchos supuestos comunes a ambas. El mismo WITTGENSTEIN era de la opinión que sus últimas obras podían entenderse bajo una luz más correcta, cuando se las comparaba con su modo de pensar anterior (Cfr. la nota 2).
3. WITTGENSTEIN Y RUSSELL
Uno de los aspectos de la personalidad de WITTGENSTEIN, que RAY MONK trata con mayor brillantez es la tensión entre filosofía y vida, entre conocimiento y preocupaciones éticas. Queda patente en el libro la pasión, el sufrimiento, la angustia, la ansiedad, el agotamiento del biografiado por intentar decir, expresar la verdad. Tensión esta, que alcanza hasta los últimos días de su vida y que explica los cambios en los enfoques filosóficos de WITTGENSTEIN.
Este modo de vivir, en el que se implican filosofía y vida, no fue entendido en muchas ocasiones, ni siquiera por aquellos que seguían más de cerca el desarrollo de su pensamiento, como B. RUSSELL, G. FREGE, G. MOORE, J. M. KEYNES, ...
En este sentido, merece especial atención la compleja relación que vivieron WITTGENSTEIN y RUSSELL. WITTGENSTEIN pasa, en muy breve espacio de tiempo, de ser "el protegido de RUSSELL" al "maestro de RUSSELL".
La relación inicial entre ambos fue de una gran admiración y respeto mutuos. "Creo que me profesa -escribe RUSSELL- una apasionada devoción. Cualquier diferencia entre nuestros sentimientos le causa un gran dolor".
Rápidamente creció entre ambos un fuerte lazo afectivo. "Le quiero como si fuera mi hijo". RUSSELL veía en él al "discípulo ideal". "Siente más pasión que yo por la filosofía".
RUSSELL se identificaba cada vez más con WITTGENSTEIN. Veía en él al espíritu gemelo, que abordaba con toda su fuerza y pasión las cuestiones teóricas. "Es una rara pasión y uno se alegra de encontrararla". "Su disposición es la de un artista, intuitiva y temperamental". "Tengo hacia él la más absoluta simpatía intelectual ..., la misma pasión y vehemencia, la misma sensación de que uno debe comprender o morir".
RUSSELL reconoció en WITTGENSTEIN las cualidades de un genio. En cierta ocasión, lo describió así: "...quizá es el más perfecto ejemplo que he conocido jamás de un genio, tal como se concibe tradicionalmente, apasionado, profundo, intenso y dominante".
Sin embargo, su amistad con RUSSELL sufre tensiones y poco a poco se va a ir deteriorando. La simpatía intelectual va a desaparecer, incluso sus discusiones filosóficas van a perder el carácter de cooperación. WITTGENSTEIN nunca se sintió identificado con el Prólogo de RUSSELL al TRACTATUS. Así, en la defensa de su tesis doctoral, que tuvo como examinadores a MOORE y a RUSSELL, concluyó, tras una breve discusión, palmeando sus hombros y comentando de modo consolador: "No os preocupéis, sé que jamás lo entenderéis".
Finalmente, WITTGENSTEIN comprende que no puede haber ninguna relación verdadera de amistad entre ellos, llegando a escribir estas amargas palabras: "Me sentiré agradecido y fiel a tí con todo mi corazón durante toda mi vida, pero no volveré a escribirte y tampoco volverás a verme. Ahora que estoy de nuevo reconciliado contigo quiero separarme de tí en paz, a fín de que no lleguemos a enojarnos el uno con el otro y nos convirtamos en enemigos".
4. DECIR Y MOSTRAR. LO MÍSTICO
En una carta, WITTGENSTEIN escribe a RUSSELL: "La principal idea es la teoría de lo que podria DECIRSE (gesagt) por medio de las proposiciones, es decir, por el lenguaje (y, lo que viene a ser lo mismo, lo que puede pensarse) y lo que no puede decirse por medio de proposiciones, sino sólo ser MOSTRADO (gezeigt); el cual, según creo, es el problema central de la filosofía ...".
La distinción entre DECIR y MOSTRAR es esencial a la filosofía wittgensteniana. Es, al mismo tiempo, la clave para abordar cuestiones de lógica y matemática (por ejemplo, la teoría de tipos de B. RUSSELL), como para darse cuenta de la imposibilidad de expresar las verdades éticas. "Lo que puede ser mostrado no puede ser dicho" (T.L.Ph. 4.1212).
Se puede afirmar que algo puede ser dicho, si es posible para cualquier oyente comprender el contenido de lo que está siendo comunicado sin saber su Valor de Verdad, esto es, sin saber si lo que está oyendo es Verdadero o Falso. O de otra forma, se puede decir que "p"-siendo "p" cualquier proposición, por ejemplo, "está lloviendo",- sólo si alguien puede preguntar "¿es el caso que p ?", sin conocer la respuesta.
O expresado de otra manera: sólo puede decirse aquello, cuya negación también es una posibilidad, de tal modo que, averiguar cuál de las dos posibilidades sea la verdadera, debe descubrirse "comparando las proposiciones con la realidad". Esta afirmación puede ser vaga, pero queda claramente establecido que la compararación no consiste en un mero pensamiento: "No hay imagen que sea verdadera a priori". Es decir, la Verdad o Falsedad de una proposición no puede establecerse considerando sólo lo que significa. Esto es precisamente lo que llevó a los filósofos del Circulo de Viena a formular el ya famoso PRINCIPIO DE VERIFICACION, corregido posteriormente por K. POPPER, con el PRINCIPIO DE FALSACION O FALSABILIDAD.
Pero, también hay cosas que, si bien no pueden DECIRSE, son, sin embargo, MOSTRADAS o EXHIBIDAS. Es decir, sería correcto llamarlas VERDADERAS si, por un imposible, se las pudiera decir. De hecho, no se las puede llamar verdaderas, pues no se las puede decir, sino que se MUESTRAN o son EXHIBIDAS en las proposiciones que dicen las distintas cosas que sí pueden decirse. De entre todas las cosas que son indeciblemente MOSTRADAS, la más relevante es "esta lógica del mundo" o "de los hechos".
"El sentimiento del mundo como un todo limitado es el sentimiento místico" (T.L.Ph. 4.65). La palabra MISTICISMO suena extraña en los labios de WITTGENSTEIN. En el lenguaje corriente sugiere experiencias extraordinarias y poco usuales, pensamientos y visiones peculiares, por parte de individuos también extraordinarios.
Sin embargo, WITTGENSTEIN toma el término de RUSSELL y lo utiliza con un significado muy especial, refiriéndose a un sentimiento bastante común. Queda expresado de manera muy apropiada en el TRACTATUS: "Sentimos que aún cuando todas las posibles cuestiones científicas hayan recibido respuesta, nuestros problemas vitales todavía no se han rozado en lo más mínimo. Por supuesto que entonces ya no queda pregunta alguna; y esto es precisamente la respuesta" (T.L.Ph. 6.52).
WITTGENSTEIN está diciendo que hay personas para quienes "el sentido de la vida ha llegado a ser claro", pero no han sido capaces de expresar su visión en palabras, de decirlo. "La solución del problema de la vida se nota en la desaparición de ese problema. (¿No es esta la razón por la que personas que tras largas dudas llegaron a ver claro el sentido de la vida, no pudieran decir, entonces, en qué consistía tal sentido?)" T.L.Ph. 6.521.
No es que estas personas hayan fracasado por falta de intentos. Por lo general, han dicho muchísimas cosas. Lo que WITTGENSTEIN quiere indicar es que no consiguieron DECIR lo que se proponían, porque no es posible decirlo.
Posiblemente, WITTGENSTEIN se estaba refiriendo a la obra de LEON TOLSTOI, que había conocido desde muy joven, especialmente, su libro Resumen del Evangelio, que leyó , siendo soldado, durante la Primera Guerra Mundial. "El libro -narra R. MONK- le cautivó. Para él, se convirtió en una especie de talismán: lo llevaba allí donde iba, y lo leía con tanta frecuencia que se llegó a saber párrafos de memoria". Y en una carta a un amigo, escribe: "Hubo un tiempo en que este libro me mantuvo virtualmente vivo".
Sin embargo, entendía que las explicaciones de lo que L. TOLSTOI creyó comprender eran rotundos fracasos. Tanto allí, como en el cuento Hadji Murad el sentido de la vida se manifiesta, se MUESTRA pero, es imposible DECIRLO, explicarlo.
El hombre, pues, que ve el mundo de la manera correcta, ve lo que la lógica revela como MOSTRADO y no hará la prueba de DECIRLO, puesto que sabe que es indecible.
Todo lo anteriormente dicho, pudiera quedar resumido así, con las propias palabras de WITTGENSTEIN: "Aquello que puede ser DICHO, puede ser dicho con claridad y aquello sobre lo cual no se puede hablar, debemos mantenerlo en silencio" (Prólogo al TRACTATUS).
La biografía de R. MONK nos ayuda a comprender el carácter peculiar de este filósofo, su atormentada y apasionada personalidad. Nunca pudo encontrar la paz humana, que tan desesperadamente anhelaba.
"La reconciliación con Dios, que WITTGENSTEIN buscó durante toda su vida no fue la de ser aceptado por la I. Católica. Fué la búsqueda de un estado de seriedad e integridad éticas, a lo largo de toda su vida, que resistiera el exámen de su juez más severo, su propia conciencia: ´El dios que mora en mi seno`". (MONK, R., op. cit. pag. 522).
O como diría un poeta:
"A uno y otro lado del espejo
Dios y yo
Mirándonos".4
NOTAS.
1 El título de la edición original es Ludwig Wittgenstein. The Duty of Genius, ed. Jonathan Cape, London, 1.990. La traducción castellana es de ALOU, D., ed. Anagrama, Barcelona, 1994, 550 páginas.2 Algunos estudiosos del pensamiento de WITTGENSTEIN se muestran partidarios de haber elaborado dos "filosofías" diferentes. Así, por ejemplo, D. PEARS, en su libro WITTGENSTEIN, Ed. Collins, London, 1.971. Hay traducción castellana, llevada a cabo por PLANELLS, J., en ed. Grijalbo, Barcelona, 1.972.
Otros, por el contrario, intentan ofrecer un "único" WITTGENSTEIN, un WITTGENSTEIN coherente, frente al WITTGENSTEIN escindido e insisten en la continuidad de su filosofía. Cfr. KENNY, A., WITTGENSTEIN, ed. Penguin Press, Middlesex, England, 1.973. La traducción castellana es de DEAÑO, A., con el mismo título, ed. Revista de Occidente, Madrid, 1.974.3 El título original de la obra es Philosophische Untersuchungen/ Philosophical Investigations, texto alemán con versión inglesa paralela de G.E.M. Anscombe, Basil Blackwell, Oxford, 1.953.4 Miguel Florián , Los mares, las memorias, ed. Devenir, Madrid, pag 65.
LINK: https://docs.google.com/viewer?a=v&pid=gmail&attid=0.2&thid=12f8d497fbbeb632&mt=application/msword&url=https://mail.google.com/mail/?ui%3D2%26ik%3Db0c9b8af50%26view%3Datt%26th%3D12f8d497fbbeb632%26attid%3D0.2%26disp%3Dsafe%26zw&sig=AHIEtbSiQNita3qE3Xa_1vlbzpIJC1YU_g
Otros, por el contrario, intentan ofrecer un "único" WITTGENSTEIN, un WITTGENSTEIN coherente, frente al WITTGENSTEIN escindido e insisten en la continuidad de su filosofía. Cfr. KENNY, A., WITTGENSTEIN, ed. Penguin Press, Middlesex, England, 1.973. La traducción castellana es de DEAÑO, A., con el mismo título, ed. Revista de Occidente, Madrid, 1.974.3 El título original de la obra es Philosophische Untersuchungen/ Philosophical Investigations, texto alemán con versión inglesa paralela de G.E.M. Anscombe, Basil Blackwell, Oxford, 1.953.4 Miguel Florián , Los mares, las memorias, ed. Devenir, Madrid, pag 65.
LINK: https://docs.google.com/viewer?a=v&pid=gmail&attid=0.2&thid=12f8d497fbbeb632&mt=application/msword&url=https://mail.google.com/mail/?ui%3D2%26ik%3Db0c9b8af50%26view%3Datt%26th%3D12f8d497fbbeb632%26attid%3D0.2%26disp%3Dsafe%26zw&sig=AHIEtbSiQNita3qE3Xa_1vlbzpIJC1YU_g
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